Entrevista a Victor Bravo

Nació creativo y encontró la danza en su camino, aunque lo mismo ve el arte en un palo del flamenco que en una fotografía desnudo, dos mundos en los que se mueve nuestro invitado de hoy como pez en el agua. El arte está lleno de sensualidad y sexualidad, como la que él derrocha cuando se sube a un escenario para bailar o se desnuda delante de un objetivo para posar. De todo ello y mucho más hablamos en la entrevista a Víctor Bravo.

Víctor Bravo nació en Sevilla y se crió en una familia aficionada al flamenco. Comenzó sus estudios de Danza Clásica y Flamenca con cuatro años hasta acabar la carrera de danza con 15 años, momento en el que se marcha al extranjero a trabajar y estudiar. Donde se lanzó como una joven promesa del baile flamenco. Desde el año 1992 empezó su andadura como solista y primer bailarín de grandes compañías, con constantes contratos en Japón y compartiendo escenario y proyectos con otras primeras figuras del baile. En el año 2004 forma parte de la compañía internacional de Joaquín Cortes en su obra De amor y odio.
En 2008 Masami Okada le solicita coreografiar y dirigir su obra Fantasías con García Lorca, obra que con un gran éxito será el culmen de su primera e intensa etapa como artista. Tras un tiempo apartado de los escenarios por una enfermedad, Cristina Hoyos le invita a formar parte del equipo de su Museo del baile flamenco, en el que es director de la escuela de arte flamenco, además de actuar. En la actualidad combina dicha actividad con diferentes proyectos y creaciones.

El arte está lleno de sensualidad y sexualidad, dos cosas que se nos han desvirtuado con la educación, la religión o las modas.

Bienvenido a nuestro vestuario, ¿cómo presentarías a Víctor Bravo?

Pues soy impredecible hasta para mí mismo. Soy sensible pero fuerte. Soy vital pero sereno. Independiente pero rodeado de gente siempre. Noble aunque torpe en mis actos. Pero creo que, sobre todo, me definiría como una persona muy afortunada, ya que disfruto de cada cosa pequeña que me ofrece la vida.

¿Qué fue antes el flamenco, la fotografía, el desnudo artístico… ?

Fue el arte, nací creativo y encontré la danza en mi camino, pero ya probaba todo lo artístico que me rodeaba.   Pero una cosa se une a la otra y cuando veo una fotografía veo una escena teatral, una historia, una coreografía…

Los bailaores flamenco como los toreros siempre han desprendido, o al menos a mí siempre me lo ha parecido, cierto halo de erotismo… ¿Has experimentado tú esta sensación al ver a otros bailaores o contigo mismo?

¡Claro! Cuando pasa eso es porque el artista proyecta algo grande de sí mismo. El arte está lleno de sensualidad y sexualidad, dos cosas que se nos han desvirtuado con la educación, la religión o las modas, pero que son absolutamente naturales y vitales. La fuerza y el salvajismo que encierra el flamenco o el toreo al enfrentarse a un animal nos devuelven un poco a ese origen. Además de la admiración que creo que es fundamental para un deseo. 

¿Cuál ha sido para ti o es el bailaor flamenco más sexy o erótico?

Pues sería imposible poder decir un solo nombre. Cada bailaor o artista en general proyecta algo de sí mismo que te causa interés. En unos es belleza, en otros es morbo, en otros cosas inexplicables pero que te vuelven loco, pero hay muchos y muy sexys.

¿Te has sentido en algún momento un mito erótico sobre un escenario? ¿Y cuando posas para una cámara?

No de una forma ególatra, pero cuando salgo al escenario vuelo a otro sitio, y en ese sitio no hay miedos, ni banalidad. En ese sitio soy el amo de mi mundo y esa sensación te hace muy erótico . También he tenido la experiencia de que te griten o te lancen cosas al escenario como un símbolo sexual.Pero siempre de una forma artística, no considero que mi físico sea el de un mito erótico, ni lo pretendo, la verdad.

¿Cómo ha moldeado el flamenco el cuerpo de Víctor Bravo? ¿Alguna parte de tu cuerpo que te parezca la más erótica?

Pues el flamenco te hace elástico de cintura para arriba y te da mucha musculatura de cintura para abajo. Por lo que mis piernas son la parte de mi cuerpo que más musculada tengo y diría que el culo sería la más erótica.

Mis piernas son la parte de mi cuerpo que más musculada tengo y diría que el culo sería la más erótica.

¿Si tuvieras que definir tu cuerpo con un palo del flamenco con cuál lo harías y por qué?

Soy la peor persona para elegir una sola palabra, una definición o un adjetivo. Siempre tengo que usar más de una, pero creo que sería una mezcla de seguiriya y rondeña . La seguiriya es fuerte y sobria y la rondeña natural, fresca y vital. Creo que seria una mezcla de fuerte y suave.

¿Algún palo del flamenco que desprenda más sensualidad cuando lo bailas sobre un escenario?

Creo que depende del receptor. Los palos más tristes encierran esa oscuridad que tanto atrae, pero los alegres te hacen ver a un artista más relajado y canalla. En sí, el flamenco es siempre una mezcla de emociones, pero, si tengo que quedarme con uno, a mí me gusta el rollo canalla…

¿Verías viable o factible en este momento un espectáculo flamenco en el que bailases sobre el escenario desnudo?

Ya lo he hecho y no me importaría hacerlo cada vez que sea necesario. No lo haría si no estuviese justificado, pero el desnudo en sí ya es un arte, sea en una forma sensual o sexual.

¿Has bailado alguna vez sin ropa interior? ¿Qué sueles llevar debajo de tu traje de baile?

Pues los que bailamos llevamos unos suspensores, que es una especie de tanga de algodón para que no se marque el elástico del culo en el pantalón, que suele ser muy ajustado. Quizás leído así suena regular, pero a mí me parece que tiene bastante morbo.

Tu cuenta de Instagram es “tu espacio para jugar con la fotografía”… ¿Cuál es tu juego favorito cuando tienes una cámara delante o entre tus manos?

Pues, por supuesto, bailar desnudo delante de la cámara. Me encanta, aunque solo pueda utilizar luego una o dos donde se tape lo censurable (que ya casi nos dejan enseñar solo el cuello sin denunciar). Cada día hay menos naturalidad y más doble moral.

¿Cómo lleva la censura en redes sociales una persona como tú que vive el arte, algo que nunca debería ser censurable?

Pues ya no me enfado tanto y lo acepto. Pero sí que me entristece, porque se está creando de nuevo una sociedad bastante retrógrada e inculta. Lo sucio no es una desnudez sino la forma en la que se analiza. Están educando de nuevo a los más jóvenes con la idea de que una persona que enseñe su cuerpo es un inmoral y eso potencia una realidad desvirtuada. ¿Quizás no irían a un museo o una exposición porque pueden verse genitales? La libertad es un derecho y el arte un regalo, así que yo ahí soy intransigente y sigo con mis fotografías esperando a que alguien se considere agredido y me denuncie.

Dices en tu perfil de Instagram… Sevilla, Madrid, Pamplona, el mundo… ¿En qué ciudad del mundo te has sentido más libre, más tú?
Pues, realmente, en mi casa, jejeje. Cada uno es libre a su manera y consigo mismo, pero la libertad es relativa en todos sitios, no es tan real en ninguna ciudad, grande o pequeña. Y te aseguro yo que viajo, que por desgracia hay sitios donde están muy mal, no sólo porque no tengan libertad, sino que están amenazados y en peligro constante.

Y de todas las ciudades y países que has recorrido con tu baile… ¿cuál te ha parecido la más liberal, sexual, más proclive al “pecado”?

Pues ya sea por ser muy religiosas, y tener el morbo de las vidas ocultas, o por ser supuestamente mas liberales y estar expuestos, en todos sitios encuentras donde pecar. Pero mi conclusión es que no sabemos utilizar la libertad…

No tienes complejo a mostrar tu cuerpo desnudo en redes sociales… ¿Como encaja un alma tan libre o exhibicionista en un mundo tan cerrado como el del flamenco? ¿Has tenido algún problema?

Pues añado además que soy muy tímido, pero quizás esto crea mi extremismo. Y sí, tengo una parte de la profesión que por supuesto ve esas cosas como algo inapropiado  o proclaman que es innecesario. Y otra parte que les parece maravilloso. De todos modos tengo mis redes como personaje público dedicadas al flamenco y mis redes personales, dedicadas a la fotografía artística y te aseguro que ellos no están entre mis seguidores. 

Una parte del flamenco ve el exhibicionismo como algo inapropiado  o proclaman que es innecesario. Y otra parte les parece maravilloso.

¿Homosexualidad y flamenco es otro binomio complejo? ¿Como casas ambos conceptos en tu vida personal y profesional?

Bueno, aunque hay de todo, considero que es un mundo machista y homófobo. Aún así convivir entre nosotros durante giras que pueden durar semanas, meses… te hace ser tolerante ante todo y todos. Y hoy el propio flamenco y su forma de expresarlo ha cambiado adaptándose a los nuevos tiempos.

¿Qué te pone más de un hombre, su voz o su cuerpo?
Pues reconozco que aunque mi prioridad es el movimiento corporal, a mi me pone muchísimo la voz, asiasí que es mas fácil engancharme cantándome que bailandome.

¿Cómo se cuida Victor Bravo? ¿Eres muy presumido?
Pues, pese a ser un poquito presumido, no me cuido en exceso Es decir, me encanta la ropa y jugar con ella, intento comer bien, no uso productos muy agresivos para la piel, cosas así…Pero en general no soy muy cuidadoso, Soy de bellezas naturales, no me gustan los estereotipos 

¿Eres un habitual de los gimnasios… y sus vestuarios?
Pues en mi vida nunca he ido a un gimnasio para hacer ejercicio. Sí que, alguna vez, he dado alguna Master Class y se ha hecho en un gimnasio por tener estudios con dimensiones mayores… He de reconocer que sus vestuarios me daban mucho morbo. 

¿En el vestuario del gimnasio eres de los que te destapas como en tus fotos o de los que te tapas?
Pues no me tapo por ocultar ni me destapo por enseñar. Así que me desnudo con total normalidad y solo me sentiría incómodo si los que me rodean no hacen lo mismo.

Si te encontrásemos desnudo en un vestuario… ¿Hacia dónde se nos irían los ojos?
…pues habría que comprobarlo, ¿no?

Siempre digo que el espectáculo real está en el backstage. La complicidad, las bromas… El camerino de un teatro es un espacio muy sugerente.

Y cuando se apagan las luces y se baja el telón, ¿cómo es lo que no vemos en los camerinos o vestuarios de los bailarines?

Pues siempre digo que el espectáculo real está en el backstage. La complicidad, las bromas… El camerino de un teatro es un espacio muy sugerente. Estoy seguro que hay muchas fantasías sobre esto y es que ver a los artistas desnudos y sudados después de una función es toda una película.
Te lo aseguro.

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