¿Qué es gay?

Nunca nadie supo de esta historia hasta ahora, ni yo tampoco sabía lo que estaba ocurriendo en aquel momento. Debía tener unos 10 o 12 años, todas las semanas iba a las piscinas de mi pueblo con un grupo de chavales a nadar. El grupo estaba compuesto por gente desde los 8 hasta los 16 años, chicos y chicas, y aunque mis ojos iban para ellas, dentro del vestuario iban para otro sitio.

Y nunca llegué a entenderlo, de hecho, hasta me había olvidado de este suceso hasta ahora que decidí transcribirlo con palabras. La historia fue esta.

Dentro de este grupo de natación, había dos chicos ya con 16 años, delgados, fibrados, con pelo en el pecho, las piernas y la entrepierna. Uno de ellos, curiosamente, no tenía mucho (en la entrepierna), ¿será que en aquella altura ya estaba de moda la depilación? El otro no, el otro chico era bastante peludo, pero todos nacían en el lugar adecuado y tenían el tamaño perfecto. Moreno, con gafas, hermano de una amiga que también estaba dentro del grupo de natación. Había tres niveles: básico, intermedio y avanzado. Yo estaba en el intermedio, él en el avanzado.

Por suerte no nadábamos en el mismo carril, pero uno estaba al lado de otro, por lo que muchas veces nos cruzábamos, momento que aprovechaba para bucear y mirar como su bañador, en formato slip, marcaba todo su culo y paquete. Eran momentos de mucho nerviosismo, ya que, además de no entender porque estaba haciendo eso, me daba muchísima vergüenza que alguien se diese cuenta de lo que hacía. Pero el peor momento llegaba cuando íbamos al vestuario.

Los vestuarios tenían la opción de cambiarse de ropa encerrados en pequeños compartimentos o en un banco contra la pared todos juntos. Como es evidente, yo me encerraba. Él no, él se cambiaba fuera con el otro chico. La secuencia temporal era esta: yo llegaba primero al vestuario y me encerraba; ellos siempre entraban los últimos, se desnudaban e iban a la ducha, pasados cinco minutos volvían, se secaban, se vestían y se marchaban.

Entre tanto, yo seguía encerrado, y observaba por debajo de la puerta, que no llegaba hasta el suelo, cuando llegaban y cuando se iban. No sé si será por falta de costumbre, no sé si por la edad que tenía, pero la polla de ese chaval me tenía hipnotizado. Comparada con la polla del otro chico, era una polla muy grande, larga, gorda, peluda, no se cortaba nada en tocársela delante de los otros. Y aun menos cuando volvía de la ducha y se tenía que secar. De verdad, parecía que solo tenía tiempo para pasar la toalla por ese pollón, que se movía igual que una campana cuando está tocando.

Hipnotizado. Y no sabía por qué. A veces, cuando reunía el coraje suficiente, salía de mi vestuario e iba a la zona donde estaban los retretes. Estaba separada de las duchas por una reja, por la que podía ver perfectamente lo que ocurría en ellas. Igual que los vestuarios, había duchas comunes y privadas. Ellos evidentemente usaban las comunes. Como no quería llamar su atención, no podía estar mucho tiempo rondando por allí, ¿qué hacía entonces? Esperaba a ver correr agua con espuma por el suelo. Ese era el momento donde se enjabonaban, el momento en el que la espuma recorría todo su cuerpo y caía como una cascada al suelo desde su pene.

No entendía nada, en serio, nada, en aquel momento no entendía porque tenía esa fijación por aquel chico, tampoco nunca nadie me había explicado que, a veces, no solo existe atracción entre hombre y mujer, sino que también la hay entre dos hombres y dos mujeres.

El tiempo pasaba, dos días a la semana estaba en el vestuario con el chico de la polla perfecta. Varias veces me pillaron mirando por debajo de la puerta, me vacilaban preguntando que hacía y llamándome gay. Me apartaba de la puerta por vergüenza, no sabía que me estaban llamando, pero al día siguiente volvía a mirar por debajo de la puerta del mismo vestuario, el mejor situado para poder ver perfectamente su cuerpo, su culo, su polla.

RUI LUAR

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s